
Desde el domingo 4 de enero de 2026, cuando se inició el incendio en el Cerro Huemul, las instituciones de El Chaltén desplegaron un trabajo coordinado, solidario y sostenido para enfrentar la emergencia, en articulación permanente entre organismos locales, provinciales y nacionales.
Desde las primeras horas, la Brigada de Incendios del Consejo Agrario Provincial (CAP) se puso a disposición del Parque Nacional Los Glaciares y se integró al operativo. En total participaron 20 brigadistas del CAP: 16 trabajaron directamente en la línea de fuego y cuatro cumplieron tareas de apoyo y logística. Un aporte clave fue la disponibilidad de una vejiga con 125 mil litros de agua, instalada cerca del Lago Viedma lista hace dos meses, lo que permitió optimizar el abastecimiento aéreo. La directora provincial de Lucha Contra Incendios Forestales, Alejandra Berardi, destacó el “trabajo súper coordinado en conjunto con Parques Nacionales”.
El Aeroclub de El Chaltén cumplió un rol estratégico en la operación aérea. Desde 2021 cuenta con un tanque australiano operativo y un sistema de carga rápida que permite la intervención inmediata del Sistema Nacional de Manejo del Fuego. Durante la emergencia, entre cuatro y seis personas trabajaron diariamente en la logística aérea, a cargo de las operaciones de vuelos del avión hidrante y del helicóptero, el abastecimiento de combustible, la coordinación con pilotos y el mantenimiento de la pista. Esta última tarea se realizó junto a Vialidad Provincial, que aportó un rodillo apisonador. En total se registraron cerca de 46 horas de vuelo y la descarga de aproximadamente 181 mil litros de agua.
Socios y socias del aeroclub participaron activamente en distintas funciones: recarga de agua del avión hidrante, asistencia directa en la operación aérea y tareas de enlace con el pueblo. Además, mantuvieron la comunicación entre la aeronave y los brigadistas a través de la estación del grupo de Incendios, Comunicaciones y Emergencias (ICE) de Parques Nacionales.
El Grupo de Apoyo para Incendios Forestales y la Comisión de Auxilio (GAPIF–CAX) también tuvo una participación fundamental. Cada día, unas ocho personas se organizaron en turnos para colaborar en el llenado del tanque australiano y del avión hidrante. Equipados con trajes secos, trabajaron dentro del lago para garantizar el funcionamiento continuo de las bombas, mientras otros integrantes asistían en tierra. Durante los últimos días del operativo, el grupo colaboró además en la guardia de cenizas, y el resto de la Comisión de Auxilio permaneció en alerta ante la posibilidad de intervenir en senderos u otras zonas.
Protección Civil del Municipio de El Chaltén acompañó activamente el operativo mediante tareas logísticas y el traslado del personal involucrado, facilitando la articulación entre los distintos equipos de trabajo.
Por su parte, el grupo local de brigadistas del Parque Nacional Los Glaciares intervino tanto en la línea de fuego como en tareas operativas, cumpliendo un rol central en la planificación y ejecución de las acciones de control del incendio.
Este trabajo conjunto fue posible gracias a la articulación entre las instituciones locales y el acompañamiento de organismos provinciales y nacionales, como Gendarmería Nacional y la Subsecretaría de Protección Civil y Abordaje Integral de Emergencias y Catástrofes de la provincia de Santa Cruz. La respuesta frente al incendio del Cerro Huemul volvió a poner de manifiesto la importancia de la organización, la cooperación y el compromiso colectivo para cuidar el territorio y a la comunidad de El Chaltén.





































































